12 de enero de 2022
Guido Rossi, el ingeniero comercial UAI que busca cambiar los hábitos de compra y venta de vehículos
Lo tenía en él. Ya fuera lavando autos, poniendo música o vendiendo productos que traía de China, el emprendimiento movilizaba -y aún lo hace- a Guido Rossi, ingeniero comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, magíster en innovación y emprendimiento y socio fundador de Checkeados.cl, startup chilena de compra y venta de autos online

Guido empezó a vender autos cuando estaba en primer año de universidad, el 2011. “Me di cuenta que tenía que hacer algo para compatibilizar el estudio y generar ingresos. Desde ahí que nunca más paré y es lo que hago actualmente. Llevo alrededor de 8 años en la industria, lo que me ha permitido tener un know how bastante bueno” agrega.
En Checkeados actualmente son cuatro socios: Rafael Mayorga, Miguel Botero, Ignacio del Río y Guido. “Nos conocimos con Rafael en otro emprendimiento que se llama Certifycar. Ahí nos dimos cuenta que teníamos las mismas visiones y sensaciones de lo que era comprar y vender un auto en el mercado local (habíamos vivido muchas veces esa experiencia). Desde la asimetría de información hasta la poca transparencia y principalmente el dolor de cabeza que producía a cualquier persona que necesitaba pasar por esto.”
Pero, ¿cómo funciona Checkeados? El actual modelo de negocios se basa en que la experiencia de comprar y vender un auto sea totalmente online, con transparencia, información y comodidad para sus clientes
Para quien vende su auto, “nuestro foco principal es que el cliente pueda vivir una experiencia agradable sin tener que sacrificar tiempo ni plata. Nosotros le ofrecemos la posibilidad de vendernos su auto de forma inmediata a través de una oferta muy atractiva que le entregamos en poco tiempo. En caso de que la acepte, el proceso es muy corto, agendamos una visita para inspeccionar el auto tanto mecánica como legalmente. Si pasa la inspección (tres de cada cinco autos pasa la prueba para ser un auto Checkeados), hacemos todos los trámites de manera digital y en menos de una hora el cliente tiene la plata en la cuenta de su banco,” explica en detalle Guido
Por el lado de la persona que quiere comprar, puede ingresar a la plataforma, pedir una hora para visitar el auto que le interesa presencialmente o de manera remota por una video llamada y reservarlo desde la casa u oficina. “Una vez reservado, un ejecutivo nuestro se contacta con el cliente y se pone en marcha el proceso de transferencia (todo digital), con el auto pagado. Si el cliente así lo desea, podemos ir dejarlo a domicilio.”
Lo más relevante del modelo, dice Guido (y que permite que la plataforma funcione de manera adecuada), es que el auto que se vende mediante Checkeados viene revisado completamente (parte mecánica y legal). También tiene una garantía mecánica por 3 meses, reacondicionado (con mantención al día y una limpieza completa con pulido) y lo más innovador es que el cliente lo puede probar por 7 días o 300 kms. ¿Si no le gusta? “Lo puede regresar sin problemas y nosotros le devolvemos el total de la plata. Mucha gente ha vivido en carne propia la mala experiencia de falta de información y poca transparencia. Nuestra idea es borrar completamente ese paradigma y hacer que este proceso se vuelva algo agradable para todos.”
Levantando capital.
Uno de los principales desafíos de Checkeados es cambiar los hábitos/conductas de compra de los consumidores. Sin embargo, el covid les dio un impulso inesperado. “Con la pandemia, estos hábitos empezaron a cambiar más rápido de lo que teníamos contemplado dentro de nuestra estrategia de crecimiento, lo que nos permitió empezar con el modelo antes de lo previsto. Empezamos a mandar autos a regiones en grúa sin que los clientes tuvieran que venir a nuestras oficinas ni a la Región Metropolitana, algo que nos dejó muy contentos, ya que empezamos a validar el modelo en el cual confiábamos desde nuestros inicios”.

