3 de enero de 2024
Jorge Zabaleta y Francisco Saavedra aceleran su apuesta en startups: entran ahora a Checkeados
Fue el actor Felipe Braun el que conectó a Juan Pablo Palacios, CEO de la startup de compra y venta de autos, con el protagonista de Machos. El ejecutivo le presentó el negocio a Zabaleta y éste enganchó. Aquí la historia de cómo Pancho Saavedra y Jorge Zabaleta se subieron a esta inversión.

“¿Un asaíto? ¡Un asaíto!” se escucha desde un supermercado en Pedro Fontova, Huechuraba. Una de las duplas más famosas de Chile está grabando un nuevo spot, “¡Unimarc, el supermercado del festival!”, dicen también frente a cámaras los socios Jorge Zabaleta y Francisco Saavedra. Entremedio, los clientes piden selfies y ellos acceden a todas. Hay mucha risa y abundan las cámaras.
Afuera, un camión de la startup Checkeados que carga un Ferrari, y el equipo fundador de la firma espera con paciencia para posar para la foto de esta entrevista. Hace unos días se firmó el ingreso de los rostros a la compañía, con una inversión mediante la plataforma de crowdfunding Broota.
Zabaleta es un adicto a las tuercas. Tiene una colección de autos, confiesa que está obsesionado con los BMW y no hay nada que le guste más que repararlos. Salen de la grabación y saludan al equipo que espera afuera, “Pancho es como mi Mane Swett, pero de ahora”, dice el actor de Papi Ricky. Todos ríen.
Son las 14:30, el sol pega fuerte y los dos actores visten pantalón y camisa. Mientras el camión se estaciona para la foto, Zabaleta busca sombra, y al estar listo, Saavedra pregunta “¿dónde está Jorge?”, y entre risas grita “Jorgeee, guatoooon, dónde estás?” Queda de manifiesto que su relación es mucho más que una sociedad comercial, y hay una amistad fuerte.
El animador de Lugares que hablan entrega sus consejos a los fundadores de la firma para posar bien. “Siempre a tres cuerpos”, le dice a Palacios. Al terminar, se acerca una mujer y le pide a una foto al futuro animador de Viña del Mar. “Me van a echar de la pega, pero esta foto vale más”, asegura la trabajadora. Los rostros acaparan más miradas que el Ferrari California T blanco que refleja el sol en sus espejos. A fin de cuentas, Zabaleta y Saavedra hay sólo uno. Ferraris hay varios.
La llamada a Zabaleta A mediados de noviembre el CEO de Checkeados, Juan Pablo Palacios, le escribió un mensaje a Zabaleta. El amigo en común era Felipe Braun, pero ellos no se conocían. “Fueron súper jugados, siempre te llaman para ofrecerte cosas y participar como rostro, pero ellos directamente nos invitaban a ser parte de la sociedad”, recuerda el actor. Su afición por los autos, malas experiencias personales en la compra y venta de vehículos, y la intención de diversificar su patrimonio, le prendieron la ampolleta.
Palacios recuerda que iba camino de vuelta del trabajo a su casa cuando le mandó el WhatsApp. Eran las 19:00, tres niños y su señora lo esperaban en su casa. “Hora peak” en tareas domésticas, añade. “Hablemos al toque”, le escribió el actor. Palacios pidió perdón a sus familiares por ausentarse tras haber recién llegado y caminó a la plaza más cerca de su casa a hablar por teléfono. La conversación duró cerca de 35 minutos.
En el diálogo el CEO le explicó de la empresa, cuáles eran los objetivos y en qué estaban en ese momento. “Enganchó al tiro”, destaca Palacios. Incluso, Zabaleta le reveló una mala experiencia personal comprando un auto hace poco y también le contó las buenas experiencias que ha tenido con servicios similares en Estados Unidos.

